La dificultad en perdonar es tan frecuente, que incluso se han realizado estudios sobre los efectos negativos de no perdonar, y se ha comprobado que el no hacerlo causa mayores dificultades en el restablecimiento de la salud tanto física como psicológica. Generalmente, las personas desde el rencor, la culpa y la resistencia a perdonar desarrollan enfermedades psicosomáticas, depresiones, estrés, enfermedades cardiovasculares entre otros.
Sin embargo, más allá de los efectos psicológicos o físicos, las personas de fe nos enfrentamos al perdón como una Ley, un elemento nodal que Dios entrega y ordena a los suyos:
Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. (mateo, 18:21-22)
Siendo así, y teniendo la intención de perdonar, ¿ por qué resulta tan complejo hacerlo?
Las causas por las que es difícil perdonar son diversas y van ligadas a elementos sociales, culturales y psicológicos. Sin embargo,.. hoy me quiero referir a las que más comúnmente me han sido referidas en las asistencias espirituales y en mi práctica profesional:
El temor, al pensar que si perdonan tendrán que volver a reestablecer la relación con quien les hizo daño.
El sentir que ya han perdonado, pero que no saben hacerlo porque todo sigue igual, y ante cualquier situación emerge nuevamente el dolor y el rencor.
La culpa: Este sentimiento está asociado generalmente al no poder perdonarse a sí mismo, por muchas sentirse responsable de haber permitido que algo malo sucediera.

Estos tres elementos dan cuenta que en general no se tiene claridad de lo que es el perdón y por ende no se sabe como hacerlo.
De acuerdo con la Real Academia Española el perdón es la remisión de una deuda, ofensa, falta, delito u otra cosa, y especifica que hay diferentes tipos de perdón que dependen del contexto, de la naturaleza de la relación o de la manera de expresarlo, pudiendo ir desde un perdón parcial, silencioso hasta uno definitivo
Desde esta mirada consensuada por el hombre, el perdón pierde una connotación más amplia y profunda que conlleva que los efectos del perdonar son no solo en esta existencia sino que en te liberan afectando incluso la trascendencia e induce a un relativismo que se desprende del sentido espiritual absoluto que tiene. O se perdona o no se perdona, no hay un perdón a medias y que varie de acuerdo a elementos externos.
El perdón es una verdad interior que te permite sanar, superar, cambiar, restaurar y te libera de las trampas emocionales que te tenían atrapado o encarcelado.
Para los Cristicos, el perdón es una de las herramientas fundamentales que nos entrega Cristo, es una llave espiritual que nos da la posibilidad de ir avanzando hacia una armonía y coherencia de vida. Nos libera y no exige nada a cambio y entrega autonomía y fortaleza interna.

El Perdón cierra toda posibilidad de volver atrás, y en el perdón debe existir la firme resolución de no volver a cometer la misma falta, y nunca el perdón pretende recuperar lo perdido o recomponer los estados que los errores han aniquilado o cambiado, por lo tanto, el perdonar no implica reestablecer relaciones o cercanía con quien nos ha causado daño.
El perdón es un acto consciente, donde por opción y fe uno elige superar, vencer el yerro o la emoción y el pensamiento que te tenían atrapado en estados que van impidiendo que vivas en paz y avances en tu camino.
Recalco que en el perdón hay una entrega y un cobijo en Cristo Dios, ya que en el perdón hay un acto de entrega y de confianza en su justicia y su protección.
Comprendiendo qué es el perdón y sus implicancias, debemos entender que el proceso para perdonar va de la mano de otra de las herramientas que Cristo nos entrega: el Arrepentimiento.
El arrepentimiento es un proceso de toma de conciencia interior que te permite comprender el por qué, el para qué e ir desmenuzando las causas de lo que sucedió o de los errores o pecados que uno pudo haber cometido. En este proceso se va llegando a las causas profundas, a una comprensión superior que te lleva a conocerte a ti mismo (conciencia de tu alma, cuerpo/mente y cuerpo), a tener mayor conciencia de quienes te rodean, del contexto en el que vives y de tus objetivos de vida. En este proceso adquieres nuevas miradas, nuevos valores, nuevas comprensiones y se te abre caminos de superación para avanzar en tu coherencia con Dios y liberarte de manera definitiva.
Siendo asi, se comprende porque el arrepentimiento y perdonar es algo que uno lo ejecuta 70 veces 7.
Sin perdón no hay coherencia en la fe, sin perdón no hay liberación, no hay paz y no hay camino hacia la sanidad ni hacia Cristo.







